Adri G visitó Proyecto Sonría y compartió el recorrido que lo llevó de cantar en la calle a grabar sus primeras canciones y construir una audiencia propia.
“Arranqué por redes sociales, más precisamente en Instagram, por pedido de un amigo”, contó. Ese amigo, ligado al mundo de la comunicación visual, insistía en que su espontaneidad y su identidad de barrio podían destacarse en ese formato. “De tanto que insistió empecé a filmarme… empezó a filmarme él”, recordó. Así nacieron los primeros videos, grabados en distintos puntos del conurbano, mientras hacía música en la calle.
Esa experiencia marcó su identidad: “El artista que se hizo en la calle, que se hizo de abajo”, define hoy su camino, atravesado por la versatilidad y la capacidad de moverse entre distintos géneros.
Uno de los momentos clave fue el encuentro con Ticky Mago, productor musical y compositor, quien le propuso grabar y producir algunas canciones. “Fue una locura para mí, algo muy agradable y totalmente inesperado”, confesó. De esa etapa surgieron sus primeras grabaciones y temas como No dejes que, que integran su LP.
Con colaboraciones junto a Cruzando el Charco, Adri comenzó a consolidar público y presencia en escena.
Espontaneidad, calle y versatilidad: así se presenta un artista que crece desde abajo y apuesta a que su música siga encontrando nuevos adeptos.